Santa Cruz de Tenerife, 19 de agosto de 2025 — Una patrulla del Servicio Marítimo Provincial de la Guardia Civil protagonizó un emotivo rescate en aguas cercanas al muelle de Santa Cruz de Tenerife, al liberar a una tortuga boba atrapada entre redes de pesca a la deriva. El hallazgo, sin embargo, también dejó una nota triste: otro ejemplar de la misma especie fue encontrado sin vida.
Redes a la deriva: un peligro para la fauna marina y la navegación
Durante una operación rutinaria de vigilancia costera, los agentes detectaron un grupo de redes flotando a media milla del muelle. Se trataba de un conjunto de aproximadamente 10 metros cuadrados, lo que representa un riesgo tanto para la navegación como para la vida marina. Al aproximarse para retirarlas, los agentes descubrieron dos tortugas bobas atrapadas entre los hilos: una en estado de descomposición y otra aún con signos de vida.
Liberación y colaboración científica
La tortuga viva fue liberada inmediatamente por los agentes, quienes lograron desenredarla y devolverla al mar en buen estado. En paralelo, se contactó con el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre La Tahonilla, dependiente del Cabildo de Tenerife, para coordinar la entrega del ejemplar fallecido. El centro ha recibido tanto la tortuga como las redes implicadas, con el objetivo de realizar estudios científicos que ayuden a comprender mejor las causas del incidente y prevenir futuros casos.
Investigación en curso
Las redes permanecen bajo custodia de la Guardia Civil, que ha iniciado gestiones para identificar al propietario. Este tipo de actuaciones forman parte del compromiso de las autoridades con la protección del medio marino y la lucha contra el abandono de artes de pesca, una amenaza persistente para especies vulnerables como la tortuga boba (Caretta caretta), catalogada como especie protegida.
Un llamado a la conciencia
Este suceso pone de relieve la importancia de mantener nuestras costas libres de residuos y redes abandonadas. La colaboración entre cuerpos de seguridad y entidades medioambientales sigue siendo clave para preservar la biodiversidad marina de Canarias.



