Trucos para Eging

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TRUCO 1

¿Cuántas veces nos encontramos, tras una sesión de eging, que a uno o varios de nuestros señuelos se les empieza a separar la tela del cuerpo? ¿Alguna vez te has fijado en si los egis que tienes en casa están bien
equilibrados? ¿Al meterlos en el agua ves que la cola del egi está demasiado baja? Pues en este artículo les explicaré algunos sencillos trucos para solucionar estas situaciones.

Seguro que estás en casa pensando en si tirar o no ese señuelo a la basura porque la tela comienza a despegarse y aquí es donde aparezco yo para decirte que ni se te ocurra. Lo primero y único que necesitas es un poco de cianocrilato. 

Ahora coge el señuelo y si te fijas, hay una línea en la zona de la barriga, una comisura. 
Una vez que lo has hecho, solo tienes que añadir unas gotas de
cianocrilato, dejar secar un par de minutos y agüita, problema resuelto.

TRUCO 2

Y ahora, ¿qué podemos hacer si vemos que un señuelo, cuando está parado en el agua, su cola está más hundida que el resto del cuerpo? Partimos de la base de que un señuelo a la hora de estarse quieto dentro del agua, debe permanecer completamente horizontal o con la cola ligeramente elevada.

Lo primero es asegurarse de que no le esté entrando agua al señuelo por algún punto de unión que esté deteriorado por algún posible impacto del señuelo contra una roca a la hora de lanzar o que se haya pisado sin querer, etc.

Ahora que tenemos descartado que al señuelo no le entra agua, buscamos unos alicates y algún recipiente transparente con agua de mar a ser posible. Sumergimos el señuelo ayudándonos de un monofilamento y lo dejamos en suspensión. Si la cola del señuelo cae bastante o ligeramente, sacaremos el señuelo del recipiente.

Utilizando los alicates, quitaremos un pequeño trozo del plomo del señuelo, empezando por detrás del plomo. ¡Ojo! Solo un poco.

Liberando peso de la parte de delante del señuelo, provocaremos que la parte de la cola se eleve. Eso quiere decir, que si te pasas quitándole peso al
plomo, la cola acabará por elevarse demasiado y tendrás que ponerle un plomo
nuevo y  repetir de nuevo los pasos.

¡Ahora el señuelo está equilibrado!

Roman Gancedo